Congresos de la Universitat Politècnica de València, II Congreso Internacional de Investigación en Artes Visuales. |< real | virtual >| ANIAV2015

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Hormigueo de gallina.
Manuel Mata Piñeiro

Última modificación: 26-06-2015

Resumen


La llamada “Reacción Sensorial Meridiana Autónoma (RSMA)” es difícil de especificar, pues para definir algo debe acotarse primero en sus partes. Pensemos en un perro: cabeza, ladrido, rabo, cuatro patas. Por esclarecedor que resulte no deja de suponer una suerte de punto ciego, ya que yo puedo visualizar instantáneamente un gran danés de orejas caídas y tú un perro salchicha marrón muy simpático. ¿Qué es, entonces, el RSMA? Uno te dirá que un papel arrugándose, otro una caricia recorriendo el cabello, otro un largo susurro, etc. La única acotación que se discierne es la de un discurso lento que, basado en ciertos impulsos íntimos y calmados, otorga al individuo cierto tipo de hormigueo, cierta piel de gallina extendida pacíficamente en alguna parte de su cuerpo; tal vez sobre el diafragma, la nuca u oscilando en medio del cráneo.
Podemos distinguir, quizá, la respuesta meridiana del famoso escalofrío. Digamos que el escalofrío es el resultado, por ejemplo, de la conducción que una canción ejerce en el espectador hacia cierto tipo de intensidad. Esa conducción se desarrolla en torno a un objetivo, una cumbre. El objetivo del discurso RSMA difiere en cuanto a punto álgido se refiere y aboga por una fricción relajada, una inmersión del individuo en una bañera que poco a poco se va llena en torno a uno.
Quizá Rothko lo buscaba con su capilla, tal vez Klein con su azul ¿Cuál es, hoy por hoy, la reacción de esta “respuesta inducida” en el arte contemporáneo?
En 2011 se presentó “The Sleeping Beauty”, considerada la primera película ASMR y, tal vez, la consolidación de un discurso que, de un tiempo a esta parte, se ha extendido a lo largo y ancho de la red en busca de detonantes.

http://dx.doi.org/10.4995/ANIAV.2015.1136


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