Congresos de la Universitat Politècnica de València, 2º Congreso Internacional ACC: Arte, Ciencia, Ciudad

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COMMODIFY. ESCUCHA EN LÍNEA Y UNIFORMIZACIÓN IDEOLÓGICA
Verónica Soria Martínez

Última modificación: 27-10-2015

Resumen


Los servicios de música que ofrecen streaming en línea se han convertido en los medios más utilizados en que los usuarios escuchan música en su vida cotidiana. A partir de 2014, los informes de ventas anuncian que estos servicios ya venden más que los CDs y se acercan al nivel de ventas de las descargas compradas. Estos servicios no venden música, sino que usan la música, o más bien los aspectos sociales relacionados con ella, como reclamo para vender el acceso a la misma. Debido a sus interfaces fáciles de usar y a su uso económico (son baratas para el usuario y no necesitan ningún espacio de almacenamiento), se han convertido en una solución eficaz para el consumo cotidiano de la música, que actúa como un fondo para la realización de otras actividades. Las empresas que ofrecen este tipo de servicios se han multiplicado, a pesar de que el principal - en lo que al número de suscripciones se refiere - sigue sin reportar ningún tipo de beneficios (Harper 2015). Sin embargo, el uso de estos servicios generan una mediación en el usuario, en el que se llevan a cabo procesos de publicidad que relacionan la música con la fabricación de formas de vida atractivas y afectan la capacidad de acción del oyente. A través de la creciente utilización de las listas de reproducción, que son generadas por sistemas de IA sofisticados, así como por especialistas humanos, los usuarios modifican sus estados de ánimo y su percepción del tiempo. Esto produce una distracción, lo cual, en consecuencia, conduce cada vez más a que los usuarios recurran a la música como una “tecnología del yo” (DeNora 2003) y no como un acto cognitivo. Al mismo tiempo, la participación de los usuarios en diferentes redes sociales permite el seguimiento de sus intereses y gustos, lo que facilita a las empresas la tarea de dirigir su publicidad a grupos específicos de usuarios. A través de un análisis de las relaciones entre los diferentes servicios de música y redes sociales en el marco de la economía de aplicaciones, ofreceré una reflexión sobre los intereses económicos que contribuyen a generar conductas empresariales, en virtud de las cuales grandes datos de los usuarios se supervisan y se venden. Dado que estos servicios ofrecen acceso a la música como un bien mercantilizado, el propio acto de escucha se objetifica, y actúa como una mercancía. Por lo tanto, mostraré los mecanismos mediante los cuales la escucha objetificada se convierte en un dispositivo para la ordenación social y la uniformización ideológica.

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