Congresos de la Universitat Politècnica de València, I Congreso Internacional sobre Fotografia: Nuevas propuestas en Investigacion y Docencia de la Fotografia

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Sospechosos imaginarios: el retrato compuesto en el ámbito artístico por medio de los dispositivos fotográficos policiales.
Sergio Luna Lozano

Última modificación: 25-10-2017

Resumen


La presente comunicación traza un recorrido a través de diferentes autores que han realizado series fotográficas basadas en el retrato compuesto fotográfico, por medio de aparatos y dispositivos de imagen o software informático, usados principalmente por los cuerpos de seguridad para recrear el rostro de un individuo a partir del testimonio de otra persona.

Desde sus inicios, el retrato compuesto fotográfico ha estado muy relacionado con el interés por descubrir el rostro genérico del criminal, y es una de las principales preocupaciones que muy tempranamente manifestó Francis Galton (1822-1911), pionero en la práctica de la fotografía compuesta. Este tipo de modalidad fotográfica aparece en el ámbito científico que vio nacer a la eugenesia moderna, adquiriendo gran popularidad en la época. Pero es en el último cuarto del siglo XX y sobre todo a principios del presente siglo, coincidiendo con la expansión de la fotografía digital y las herramientas inherentes a la misma, que este tipo de práctica se diversifica en sus formas y su uso, pasando de tener un carácter pragmático, antropológico y fisiognómico, a su producción desde una perspectiva estética y artística.

Los distintos aparatos fotográficos que han servido para la construcción de retratos compuestos en el ámbito policial suponen una evolución de los dispositivos surgidos a partir del último cuarto del siglo XIX, como el sintetizador Minolta Montage Unit (Unidad de montaje Minolta), un sistema fotográfico utilizado por la policía en los años setenta que a través de un mecanismo formado por espejos era capaz de mezclar hasta cuatro imágenes y que puede entenderse como una actualización del aparato óptico cercano al estereoscopio desarrollado por el propio Galton, que hacía visible la combinación visual de dos rostros creando así su promedio. O el photoFIT (Técnica de identificación facial fotográfica) impulsado por Jacques Penry, que se basaba en un sistema de fichas fotográficas de cartón intercambiables que se corresponden con distintas partes de numerosos rostros para así poder crear por medio de su combinación el retrato deseado. Un sistema que se ha actualizado con la aparición de distintos softwares informáticos como FACES o FACETTE, en los que se ve una clara referencia a los cuadros sinópticos de características fisonómicas creados por el francés Alphonse Bertillon, unos paneles que conformaban todo un atlas fotográfico de rasgos faciales.

Es a partir de estos dispositivos que algunos artistas han producido distintos proyectos fotográficos tomando como punto de partida estas herramientas. Entre ellos cabe destacar las series Andere Porträts (1994/1995) de Thomas Ruff y Opfer (1987) de Clemens Mitscher, que usaron el sistema de la Minolta Montage Unit para generar los retratos promediados; la serie Autoportraits robots (2005) de Leandro Berra y The composites (2012 -) de Brian Joseph Davis que usan como medio principal fotográfico el programa FACES; o la serie Photofit: Self-Portraits (2007) de Giles Reveill y Matt Willey, cuyo proyecto se articula principalmente alrededor del Photofit kit de Jacques Penry.


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