Congresos de la Universitat Politècnica de València, I Congreso Internacional sobre Fotografia: Nuevas propuestas en Investigacion y Docencia de la Fotografia

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Render-punctum: El efecto de la imagen en el pensamiento y la gestión de la ciudad
INÉS GARCÍA CLARIANA

Última modificación: 01-11-2017

Resumen


El 30 de noviembre de 2011 el periódico El Mundo publica la noticia: «Así será el nuevo Palacio de Congresos de Valencia» diseñado por Norman Foster. Un escaso texto y un par de imágenes sintéticas (render) ilustran la noticia. Poco interés podría suscitarnos la misma si no rescatamos las imágenes de archivo en torno al Palacio de Congresos de Valencia; desde 1992 —fecha por el que establece  el  encargo ˈa dedoˈ que la alcaldesa Rita Barberá firmó con Sir Norman Foster—  hasta 1998 (seis años más tarde) cuando aparece un amplio reportaje de la inauguración del edificio realizado por José Aleixandre del periódico Levante bajo el titular: «El Rey ve en el  palacio de Foster un símbolo de la nueva Valencia».

¿Qué acontecía pues la noticia del periódico El Mundo en el año 2011? La futura ampliación que nunca llegó a ejecutarse y de la que a fecha de hoy, es conocida por todos el final de esta historia.

Ahora bien, si la noticia en torno a la ampliación del Palacio de Congresos ha quedado (hoy por hoy) en el deseo que marcó su existencia a través de una imagen (render), este hecho nos puede hacer reflexionar sobre el posible efecto que la aparición de la imagen en los medios pudiera generar con el paso del tiempo. Esta reaparición en formato imagen evoca a la memoria en torno al edificio, pero también imputa en cierto modo a todos los procesos de gestión urbanística que desde los años ´90 hasta la fecha, han acontecido en la ciudad. Hablamos en definitiva de todo aquel pasado que un render (ni siquiera una realidad existente) puede provocar y traer a nuestro presente. Un efecto punctum que llamaría Barthes, o lo que es lo mismo, un cierto movimiento de conciencias y de estados del pasado que vuelven a través de un efecto visual al presente, mediante este render-punctum. Este poder que tiene la imagen en ciertos contextos, de ejercer en sí misma como herramienta de pensamiento, este viaje al pasado en los estados de la ciudad, ayuda a repensarla para mejorarla. De hecho, estos estados de la cuestión, estas escenas fijas sobre las que pensar, tal y como ejercen en la sociología visual, crean un observatorio urbano improvisado, y desde ese mirar prestando atención que tanto demandó Berger, abren reflexiones sobre la ciudad a través de las imágenes.

Son muchas las imágenes en la actualidad que generan nostalgia hacia una Valencia que podría haber sido, y no por el deseo de la arquitectura y de la construcción que muestra el render, sino por poner sobre la mesa la importancia de generar un ojo sociológico (Bourdier) urbano que incida directamente sobre las necesidades reales de la ciudad y los ciudadanos. El caso del Palacio de Congresos es tan sólo un ejemplo que se suma a la imagen-falla de la Torre de Comunicaciones no construida de Santiago Calatrava, a la imagen escala 1:1 de la arquitectura del Centro de Investigación Príncipe Felipe —cerrado, y sin presupuesto para la investigación, a la vista aérea de Google Earth que muestra las 170 crestas de hierro del  Ágora posadas y abandonadas, hasta los renders de los rascacielos de acceso a la ciudad. El render, la imagen,  remueve y provoca el cuestionamiento en la gestión de la ciudad.


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