Congresos de la Universitat Politècnica de València, XXXIII Congreso Nacional de Riegos

Por defecto: 
INFLUENCIA DE LA TEXTURA DEL SUELO EN LOS BULBOS HÚMEDOS DESARROLLADOS EN SUELO ENARENADO CON EMISORES DE RIEGO LOCALIZADO DE BAJO CAUDAL.
A. J. Zapata Sierra, J. I. Contreras París, F. Martín Usero, R. Baeza Cano

Última modificación: 10-06-2015

Resumen


1- Introducción y objetivos

La forma y dimensiones del volumen mojado o bulbo húmedo dependen, ante todo, de las propiedades y características del perfil físico del suelo, del volumen de agua aplicado, caudal del emisor, contenido de agua presente en el suelo al inicio de la irrigación y topografía del terreno. A medida que aumenta el caudal del emisor hay mayor predominio del desplazamiento horizontal respecto del vertical. Para varios caudales y distintos suelos, el desplazamiento horizontal y vertical del frente de humedad crecen de forma más rápida al inicio del riego y de forma más atenuada a medida que aumenta el tiempo de aplicación. En cualquier caso, el primer factor a considerar es el perfil físico del suelo o conjunto de propiedades físicas que intervienen en el movimiento del agua en este suelo, para cada uno de los horizontes o capas, pues el grado de estratificación que presenta el perfil es de gran importancia. De las propiedades físicas del suelo, la textura es la más influyente en el movimiento del agua en el suelo y su determinación en laboratorio es sencilla. En los cultivos hortícolas del Sureste de España se ha extendido desde hace décadas un perfil característico de suelos: el enarenado, consistente en la aplicación de una capa de arena de unos 8-10 cm de espesor sobre otra de tierra fértil, conocida como tierra  de cañada, también aportada, de un espesor variable: 20-40 cm. La capa superficial de arena actúa como aislante del suelo, tanto térmico, como hídrico, evitando la evaporación directa desde el suelo e influyendo en el reparto de humedad en el mismo. Existen algunos trabajos en condiciones de laboratorio, pero hasta la fecha, el bulbo húmedo en el perfil del suelo enarenado, utilizado mayoritariamente en los cultivos hortícolas de invernadero en la provincia de Almería, no ha sido determinado in situ.

El objetivo del presente trabajo ha sido caracterizar las dimensiones y la evolución del movimiento del agua en los bulbos húmedos generados en suelos enarenados de la comarca del Campo de Dalías con los habituales emisores de riego localizado de 3 l·h-1 de caudal nominal. Adicionalmente el estudio ha permitido caracterizar los suelos enarenados de la Comarca.

2. Material y Métodos

Se han seleccionado 20 fincas comerciales de cultivo de pimiento (cultivo mayoritario en la zona) que cumplían con las siguientes premisas de partida: suelo enarenado, emisores de caudal nominal: 3 l·h-1, marco de riego de 2 emisores·m-2, tiempo de riego (dotación) de 30 minutos de aplicación, cultivo con más de un mes de desarrollo.

La selección de las fincas se realizó de forma dirigida para poder obtener información de los principales suelos de la comarca. Las determinaciones realizadas fueron:

-Humedad inicial (previa al riego). Se midió la humedad en la línea perpendicular a los ramales de riego, coincidente con los puntos de emisión, en la línea perpendicular a los ramales, a ¼ del punto de  emisión (12,5  cm respecto al gotero) y en la línea perpendicular a los ramales, a ½ del punto de  emisión (25  cm respecto al gotero). Se midió cada 20 cm en la horizontal y a tres profundidades: 10, 20 y 30 cm (variables dependiendo de la profundidad del suelo estudiado). Se realizaron en total 60-70 medidas por par de emisores (líneas de riego pareadas). Antes de realizar las medidas se apartó la capa de arena de la zona a muestrear y se calibraron los aparatos de medición en saturación y al aire.

-Humedad final (tras el riego). Una vez finalizado el muestreo inicial se extendió de nuevo la arena y se realizó un riego equivalente a 1,5 l (30 minutos en emisores 3  l·h-1). Al iniciar el riego se midió la presión en el ramal de medida para posteriormente calcular el caudal exacto que emiten los dos goteros de la zona de estudio. Trascurridos 5 minutos tras la finalización del riego se apartó de nuevo la arena y se iniciaron las medidas 10 minutos después (15 minutos tras el riego). Se midió en las mismas perpendiculares respecto a los ramales y a las mismas profundidades, en puntos equidistantes en la horizontal respecto a los puntos muestreados en la humedad inicial. De nuevo se realizaron un total de 60-70 medidas por par de emisores.

Los aparatos utilizados para realizar las mediciones en campo fueron: Medidor de humedad volumétrico digital Aquaterr-M350 y el medidor analógico Spectrum Soil Moisture Tester.

Una vez finalizadas las mediciones en campo se extrajeron 5 cilindros de suelo para el análisis de humedad volumétrica en laboratorio. Las muestras se tomaron entre dos puntos de similar humedad medida “in situ”. Para ello se eligieron 2 puntos de extracción de menor valor de humedad, dos puntos de extracción de mayor valor y un punto de valor intermedio. La humedad medida en laboratorio nos permitió ajustar las escalas de humedad de los aparatos.

- Textura y pedregosidad. Una vez finalizada la medición de humedad volumétrica se mezclaron las muestras de los 5 cilindros y se tomó una muestra para el análisis de textura y pedregosidad en laboratorio.

Finalmente se evaluaron los resultados con algunos de los principales modelos de simulación del movimiento de agua en el suelo, con el fin de decidir cuál o cuáles se adaptan mejor a los resultados obtenidos en los suelos enarenados estudiados. Los ajustes obtenidos no son plenamente satisfactorios lo que se puede atribuir a la especial configuración del terreno en el modelo productivo analizado.

3- Resultados y conclusiones

Todos los suelos estudiados tienen como nexo de unión el sistema enarenado, sin embargo existen importantes diferencias físicas entre los mismos en aspectos como la textura, profundidad y capacidad de drenaje. Esto dificulta la extracción de conclusiones.

Un 30 % de los suelos estudiados mostraban niveles de humedad muy elevados antes de iniciar el riego y el incremento de humedad en los mismos tras aplicar el mismo es mínimo, lo que indica que se está regando en exceso.

Antes de aplicar el pulso de riego, la mayor parte de los suelos evaluados presentan los niveles de humedad más bajos en la zona más cercana al emisor, coincidente con la zona de mayor concentración radicular.

Alguno de los suelos evaluados muestra niveles de humedad más elevados en la capa inferior del suelo, lo que denota la presencia de capas inferiores impermeables, muy frecuentes en la comarca.

En la mayor parte de los suelos la distribución de humedad en la horizontal es uniforme, tanto en la línea de emisión como en la perpendicular a la misma. En estos casos el marco de riego y caudal de riego consigue el solape entre emisores de la misma línea y entre líneas adyacentes. Se puede concluir que se riega en toda la superficie del suelo. Únicamente en los suelos con porcentajes de arcilla inferiores al 15% se aprecian zonas del terreno no humectadas.

DOI:http://dx.doi.org/10.4995/CNRiegos.2015.1431

 


Texto completo: PDF