Congresos de la Universitat Politècnica de València, XXXIII Congreso Nacional de Riegos

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PROBLEMÁTICA DE LA APLICACIÓN DE AGUA MARINA DESALINIZADA AL RIEGO AGRÍCOLA. CASO DE ESTUDIO DEL CANAL DEL CAMPO DE CARTAGENA
Victoriano Martínez-Alvarez, B. Martin-Gorriz, M. Soto-Garcia

Última modificación: 10-06-2015

Resumen


1- Introducción y objetivos

La incorporación de agua marina desalinizada a zonas regables del sureste español es la principal estrategia recogida en la planificación hídrica española con el fin de hacer frente al déficit estructural de agua. Las primeras experiencias de riego agrícola con agua marina desalinizada han puesto de manifiesto distintas cuestiones agronómicas y relacionadas con el manejo del riego que pueden afectar a la productividad de los cultivos, a los costes de fertirrigación y a la conservación de los suelos agrícolas. Estos aspectos pueden comprometer tanto la viabilidad económica del regadío en el corto plazo como su sostenibilidad ambiental en el largo plazo, por lo que deben ser rigurosamente estudiados.

En este trabajo se presenta una revisión de las principales cuestiones agronómicas y de manejo que se deben considerar cuando se plantea la incorporación de agua marina desalinizada en el riego agrícola. Este análisis se fundamenta en una revisión bibliográfica a escala internacional de las primeras experiencias que se están dando a conocer mediante publicaciones en el ámbito científico. Además, se analiza la problemática en un caso de estudio concreto, que se corresponde con incorporación de agua marina desalinizada al embalse de La Pedrera, analizándose la mitigación de sus posibles inconvenientes mediante la mezcla en distintas proporciones con el agua continental suministrada habitualmente a dicho embalse mediante las infraestructuras del postrasvase Tajo-Segura.

2- Aspectos agronómicos a considerar en la aplicación de agua marina desalinizada al riego agrícola

Los principales aspectos a considerar en el riego con agua marina desalinizada, que se analizan en esta comunicación, son: (1) carencias y desequilibrios nutricionales en la composición química, que pueden limitar el desarrollo de los cultivos; (2) elevada concentración de boro, que puede producir problemas de fitotoxicidad en cultivos sensibles; (3) elevada acidez y poder corrosivo como consecuencia de la escasa mineralización del agua, que puede afectar a las instalaciones de riego y a la estructura del suelo; y (4) necesidad de una mayor capacidad de control y gestión del agua, tanto en las comunidades de regantes como en las explotaciones agrícolas.

3- Caso de estudio del Canal del Campo de Cartagena

Actualmente se está produciendo la adquisición de agua desalinizada por parte de comunidades de regantes del interior de la cuenca del Segura, y la consiguiente solicitud de su intercambio por derechos del trasvase Tajo-Segura correspondientes a los usuarios del Canal del Campo de Cartagena en el embalse de La Pedrera. Se ha realizado una modelización predictiva de la calidad del agua de riego en el embalse de La Pedrera bajo distintos escenarios de mezcla, tomando como datos de partida las analíticas de la planta desalinizadora de Torrevieja y del agua con que se abastece La Pedrera. Se han modelizado las mezclas considerando proporciones de cada una de las aguas entre el 0 y 100%, con incrementos del 10%. La modelización se ha realizado con el programa PHREEQC, desarrollado por United States Geological Survey.

Los resultados ponen de manifiesto que el factor más limitante para la incorporación de agua marina desalinizada al embalse de La Pedrera es la concentración de boro. Atendiendo a este criterio, la máxima proporción de agua desalinizada en la mezcla de La Pedrera para cumplir con las recomendaciones de calidad en el agua marina desalinizada establecidas recientemente en Israel es de un 40%. El análisis de los resultados indica que resulta muy recomendable mantener los niveles de boro del agua de la planta de Torrevieja por debajo de 0,4 mg L-1, ya que si se garantiza esta concentración el porcentaje de mezcla se podría elevar hasta el 50%, manteniendo el cumplimiento del resto de requerimientos agronómicos planteados es este estudio.

4- Conclusiones y recomendaciones

Todos los problemas agronómicos y de gestión relacionados con la aplicación del uso de agua marina desalinizada al riego agrícola se pueden resolver mediante una correcta regulación de este tipo de suministros, que normalice la calidad a conseguir con los postratamientos de remineralización, y que permita la optimización de su gestión conjunta con la de otros recursos hídricos disponibles en cada zona regable. Para este complejo objetivo se propone la constitución de un comité multidisciplinar que aborde esta cuestión para la singularidad del regadío español, de forma similar a como ya se ha hecho en Israel. El cumplimiento de dicha regulación minimizaría los riesgos de carencias nutricionales y fitotoxicidad; los posibles efectos perjudiciales sobre instalaciones de distribución y de riego; y las necesidades de adaptación de los agricultores y comunidades de regantes.

La necesaria adecuación del agua marina desalinizada a los requerimientos del riego agrícola se puede plantear de tres formas: con postratamientos de remineralización en las plantas desalinizadoras, con la reprogramación de la fertirrigación en parcela, y mediante mezcla con aguas continentales. Varios autores concluyen que si el agua desalinizada se destina a uso agrícola, la mezcla con otras aguas continentales es la estrategia más económica e interesante en la mayoría de los casos. Cuando la mezcla con aguas continentales no es posible, la incorporación de nutrientes en la planta desalinizadora es económica y ambientalmente más ventajosa, implicando además que el desempeño y coste de estos procesos los asume el productor/suministrador del agua desalinizada en lugar del agricultor.

En base a los resultados del caso de estudio, se recomienda que si se pretende consolidar un aporte regular de agua marina desalinizada con las condiciones de calidad actuales en la planta de Torrevieja, no se supere el porcentaje del 40% en la mezcla, porcentaje que se podría elevar al 50% si se mantiene la concentración de boro en la planta de Torrevieja por debajo de 0,4 mg L-1.

DOI:http://dx.doi.org/10.4995/CNRiegos.2015.1438


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